miércoles, 30 de septiembre de 2015

Obama abraza a Castro y se olvida de Charlie Hebdo

Obama dio su séptimo discurso ante la Asamblea General de la ONU y ante un mundo que busca desesperadamente un líder que confronte con los totalitarios. El presidente americano ha demostrado una vez más su incapacidad de ofrecer soluciones y estrategias que detengan el avance de tiranos, dictadores y terroristas.

A pesar de estar hace 7 años en la Casa Blanca, Barack Obama sigue cargando en las espaldas de Bush el caos que atraviesa Medio Oriente. Caos que comenzó durante la actual administración estadounidense por la decisión de retirar las tropas y abandonar la política de contención que mantenía al margen a aquellos que pretendían imponer facciones extremistas como ISIS.

En su discurso, Obama aprovechó para cubrirse recordando la invasión a Irak y afirmando que a pesar de los miles de millones de dólares que se llevó el conflicto y la intervención de los valientes soldados la guerra se perdió, ya que no se “trabajó en conjunto”, lo cual es una mentira total, siendo que las intervenciones en Medio Oriente no las hizo sólo Estados Unidos y  que nada se perdió hasta que su administración retrocedió lo andado y estableció mano de seda con el terrorismo internacional.

Siguiendo la línea de contemplación con los totalitarismos, expuso su tratado con Irán como un avance para la humanidad y olvidó destacar las consecuencias de levantar las restricciones económicas que aportarían 150 mil millones de dólares al sponsor más grande del terrorismo.

En un discurso de elegante prosa, pero de bajo contenido de impacto ante un mundo tan complejo, Obama se olvidó de Charlie Hebdo y de la amenaza que enfrenta Europa hoy ante la crisis de los refugiados que podrían traer consigo a infiltrados terroristas.

En esta sinfonía de estrechar la mano con enemigos de la libertad, nada mejor que usar el escenario de Naciones Unidas para la marketinera foto entre el dictador Castro y el Presidente de Estados Unidos.

Entre carcajadas y abrazos de camaradas, Obama y Castro posaban ante las cámaras mientras las Damas de Blanco cumplían pena en los calabozos del régimen castrista.

Entre acusaciones a Bush y las tropas militares, el Premio Nobel de la Paz  parecía haber olvidado que actualmente corre el año 2015 y que Putin se ha puesto al mando del Medio Oriente, y que esto representa un peligro aun mayor que la inacción de la Casa Blanca.

El dictador Castro, al tener las alas implantadas por el financiamiento que la apertura de este nuevo tratado le traerá, va a poder dar oxigeno a la paupérrima economía cubana y así tomar fuerzas para seguir ejerciendo el poder despótico.

Putin, al tener una imagen inflada por la débil figura de Obama más que por su capacidad de liderazgo, sigue avanzando con sus intenciones imperiales hacia cada rincón que encuentre.

Irán sigue llamando a la desaparición de Israel y al aniquilamiento de la cultura occidental con Estados Unidos a la cabeza, mientras Obama sigue llamando a un acuerdo para que las restricciones a este país terrorista sean levantadas y el pacto aprobado.

El mundo libre sigue esperando un líder que pueda nuevamente encausar los destinos de la humanidad en una senda dónde los totalitarismos y aspirantes a déspotas no se animen a meterse. Mientras Obama siga frente a Estados Unidos, quedó más que claro, que no sucederá.


Virginia Tuckey

viernes, 25 de septiembre de 2015

El Papa Francisco y su suavidad con los tiranos

El Papa Francisco llegó a Estados Unidos luego de su paso por Cuba.  El pontífice pretende dar una señal de unión y acercamiento entre los dos países, política que ha llevado en conjunto con Barack Obama.

La idea romántica del final feliz que el discurso bien armado y pensado nos devuelve es sólo la ilusión (tal vez bien intencionada, tal vez no) pero ilusión al fin, de que los tiranos dejarán de ser tiranos y quienes tienen ansias de libertad serán liberados.

La ilusión cuando se transforma en pomposo discurso político se vuelve demagogia, la cuál es el alimento que mejor nutre a todo populista y déspota.

El Papa Francisco, con un estilo discursivo sin énfasis, lleno de mensajes por elevación y mensajes entre líneas, expresa posiciones constantemente. Hay quienes intentan discutir que no son posiciones firmes, sino mensajes confusos que disfrazan una estrategia brillante. Sin embargo, o la estrategia no es tan brillante ya que no está funcionando, o bien, sus posiciones son claras aunque su discurso no lo sea.

Hablar de las ideologías en Cuba, de manera abstracta y sin ningún pronunciamiento que condene la dictadura que en sus garras esclaviza a un pueblo entero, y que tiene presos políticos que han cometido el “delito” de opinar y pensar, no es una estrategia brillante, es una salida fácil para conformar a la opinión pública de los países dónde sí se puede opinar, y a su vez, una manera de no ofender al tirano.

Mientras los disidentes intentaban alcanzar al Papa, la seguridad del Vaticano los apartaba de la multitud y la policía de la dictadura los apresaba. Esta noticia pasó las fronteras, y la indignación por la falta de respeto a la dignidad humana se hizo elocuente en las redes sociales y en los medios más importantes del mundo. Sin embargo, y como demostración más que contundente de la falta de acceso a la información bajo el cielo de la dictadura cubana, el Papa Francisco en su vuelo de ida al país de la libertad, anunció a los periodistas que él no se había enterado absolutamente nada de los disidentes presos.

Una vez en Washington, y ante los pobres titulares que había dejado su paso por la Habana,  Francisco tomó coraje y se decidió, por fin, a exigir justicia, igualdad y acogimiento a los inmigrantes.

Lamentablemente, el “timing” del Papa está desencajado. Pidió justicia en el país que la inventó, pidió igualdad en el país dónde el único ser supremo reconocido institucionalmente es “el Creador”, pidió por los inmigrantes en el país dónde sus fronteras significan la única y última esperanza de los seres humanos desamparados y oprimidos por tiranos y dictadorzuelos, que curiosamente, cuando intentan justificar sus tropelías, apelan al discurso del “capitalismo salvaje”, “la tiranía del capitalismo” y demás frases demodé que hoy han resurgido, no sólo por el chavismo y su metástasis en Latinoamérica, sino por el insistente discurso papal.

Mientras el mundo cristiano está siendo incinerado, decapitado y flagelado; mientras en Latinoamérica el chavismo en su versión Maduro aplica métodos nazis con sus vecinos colombianos; mientras en el país natal del Papa mueren niños por desnutrición, los adolescentes están siendo liquidados por las drogas y el narcotráfico promete instalarse en su peor versión; mientras los cubanos se tiran a los colmillos de tiburones buscando las esperanzas que los colmillos de los Castros les han quitado; mientras el mundo exige al representante de Jesús en la Tierra (según lo reconoce la Iglesia Católica) que levante la voz por los oprimidos, Francisco ensaya palabras valientes contra el sistema que libera, y edulcora los oídos de los tiranos con discursos cobardes frente a sistemas que matan.


Virginia Tuckey

sábado, 19 de septiembre de 2015

Scioli es Kirchner

El pasado 11 de septiembre, en el contexto de la exposición de la Sociedad Rural de Mercedes (Corrientes) se realizó una conferencia dónde se convoco a representantes de los principales partidos políticos a exponer sus planes con respecto al sector agroindustrial.

Los panelistas anunciados para representar a sus partidos fueron el Dr. Gilberto Alegre por el Frente Renovador, el Ing. Agrónomo Guillermo Bernaudo por el PRO y “referente del Frente para la Victoria” según rezaba la invitación. Imprecisión debida a la falta de confirmación de parte del FPV.

Finalmente, quien acudió en nombre de Daniel Scioli fue Alejandro “Topo” Rodríguez, inesperadamente acompañado por Hernán Silva.

Las exposiciones del Frente Renovador y el PRO abarcaron puntos específicos. Describieron los principales problemas que acechan hoy al productor agropecuario y también, cada uno desde su posición, expuso su plataforma política planteando soluciones a las diversas problemáticas que afectan fuertemente al campo. Nada fuera de lo normal dentro de lo que podemos calificar como tal en un entorno civilizado y de respeto al prójimo.

Sin embargo, para finalizar la exposición, los representantes del Frente para la Victoria se dispusieron a “dar la nota”. Dejaron expuesto mas desde sus modos que desde su vacía e incómoda presentación que son más de lo mismo, y que se encontraban haciendo un gran esfuerzo al tener que pararse frente a seres humanos que hacen del trabajo y la producción virtuosa su vida y la columna vertebral de su ética.

La  conferencia comenzó más tarde, ya que el “Topo” y acompañante no se encontraban en el predio. Como la puntualidad no es algo que cultivan quienes hacen del atropello un partido político, pues bien, se comenzó sin ellos.

Todo marchó en absoluto orden. El disertante del FR expuso su plan en el tiempo predeterminado, respondió preguntas y dio paso a Bernaudo, quien hizo lo propio dando lugar al FPV.

Las puertas se abrieron. El “Topo” y Silva, ante la sorpresa del auditorio, entraron acompañados de una inesperada turba de aplaudidores que ocuparon lugares estratégicos en el público.

Entre un insólito “acting” de parte de Silva al solicitar al público que le conviden un mate hasta una felicitación nerviosa y rebuscada a los productores porque los sciolistas notaron que “los productores tienen ganas de trabajar”, las anécdotas para el libro del ridículo, el grotesco y la falta del respeto no dejaron de suceder.

En un ping pong de palabras inentendibles, de temas varios sin definiciones, de gráficos repletos de imprecisiones (por no decir mentiras) y de sonrisas impostadas para querer agradar a quienes desprecian, lo recurrente fue el supuesto enojo ante las preguntas del público por la visión negativa del FPV con respecto al campo en estos 12 años de kirchnerismo. Una y otra vez, y como quien habla a un animalito, Silva y Rodríguez quisieron dejar claro que “Scioli es la provincia de Buenos Aires y CFK es el ejecutivo nacional”. Vaya novedad.

La burla en forma de justificación a lo injustificable y el intento de subestimación a los interlocutores no funcionó. Ellos se dieron cuenta, por eso los nervios crecieron, y con una pose de supuesta tranquilidad expresaron entre dientes y en tono desasosegado y belicoso que “quien quiera hablar de política vaya a la unidad básica”. Esta reacción fue ante la última pregunta del público que consultó sobre el papel de Zaninni como VP de Daniel Scioli.

Lo interesante de esta exposición no es la vulgaridad, la prepotencia, la falta de seriedad y la falta de respeto del FPV. Eso es harto conocido. Tampoco sorprende la mala fe. Ese es el eje que los une como partido y movimiento. Lo que vale realmente destacar es que esta vez, la vulgaridad, la prepotencia, la falta de seriedad y la falta de respeto fueron la excepción. Brillaron por contraste a lo que estaba bien, y lo que estaba bien, esta vez fue mayoría.

Intentaron mentir y no pudieron. Intentaron atropellar y colisionaron en el intento. Pretendieron disfrazarse y quedaron desnudos. Trataron de despegarse de CFK al querer recordarnos insistentemente que Scioli es SOLO el gobernador de Buenos Aires, pero solamente lograron que recordemos que también fue el condescendiente y aplaudidor Vicepresidente  de Néstor Kirchner, cuando este vociferaba que quería “ ver al campo de rodillas”.

Procuraron, por todos los medios, darle entidad propia a Scioli, para solo reafirmarnos, con más contundencia que nunca, que el Frente para la Victoria es lo mismo en todas sus formas y bajo cualquier disfraz y que detrás de la mal trazada careta color naranja que intentan vendernos como espejitos de colores, siempre asoma el mismo perfil, el cual nos permite dilucidar claramente que Scioli es Kirchner, y que esto no merece el calificativo de malo, tampoco de bueno. Esto es, sin dudas, lo peor. 

Virginia Tuckey.-