lunes, 16 de marzo de 2009

NOVUS ORDO SECLORUM

Cumpliendo ya la primera década del siglo XXI, el mundo se encuentra en un abismo económico al que la mayoría va a caer sin paracaídas, entre ellos, economistas, brokers y, … sigue la interminable lista de etiquetas que son el segundo apellido al que muchos aspiran sin importar el cómo y el para qué.

En un mundo lleno de economistas, ¿como puede ser que el mercado colapse?...acaso no la llaman Ciencias Económicas?... Tal vez, es sólo una cuestión de mala praxis, por lo tanto, el acto seguido debiera ser, dar explicaciones y ejecutar la sanción al respecto, pero, nada de esto pasa porque el problema es reconocido por muy pocos, ignorado por unos cuantos y ocultado por la mayoría.

El problema de la actual crisis no tiene gestación con la caída del precio inmobiliario, tampoco con los millones de dólares gastados en Irak, ni siquiera nace en la desadministración Clinton. El quiebre lo produce el presidente norteamericano Woodrow Wilson en el momento que desobedece a los padres fundadores de la patria, entregando la moneda americana a los banqueros, ideadores del siniestro plan Jekyll dónde nace la Reserva Federal ("Dénme el control del dinero y ya no importará quién haga las leyes.", Meyer Amsfeld Rothschild, uno de los impulsores de la FED) ; ésta vez la Europa monárquica , corrupta y decadente , que ya había clavado su garfio en centro y Sudamérica esclavizando a sus mejores hijos, que ella misma expulso, logro inyectar su veneno engañando a Wilson, dando comienzo así a sojuzgar al gran país del norte a una moderna esclavitud; a partir de ese momento los norteamericanos perdieron su libertad sin advertirlo, y cuando el presidente Wilson lo advirtió era muy tarde, y lo reconoció en las siguientes palabras…”Soy el hombre más infeliz. Involuntariamente he arruinado a mi país. Una gran nación industrial está controlada por su sistema de crédito. Nuestro sistema de crédito está concentrado. El crecimiento de la nación, por lo tanto, y todas nuestras actividades están en manos de unos pocos hombres. Hemos llegado a ser uno de los peor gobernados, uno de los más controlados y dominados gobiernos en el mundo civilizado, ya no un Gobierno de libre expresión, ya no un gobierno por convicción y el voto de la mayoría, sino un gobierno por el criterio y la coacción de un pequeño grupo de hombres dominante."

La Reserva Federal, emite un dólar con un interés que es volcado al mercado creando déficit, motivo por el cuál hay que pagarlo con parte de la producción tanto de tecnología, como de patentes, como también de producción primaria, o en otras palabras, el ciudadano, por medio del Estado, pide prestado dinero a los bancos, el dinero que los mismos ciudadanos producen… Por consiguiente los ociosos emisores, ganan por emitir y no por producir, y, por ende el poder que tienen sobre el país es casi como si estuvieran sentados en la Casa Blanca, sino es mayor, ya que lo que hoy vemos como la gran crisis de los últimos tiempos es puramente de carácter económico.

Tomando el poder del dinero en su máxima expresión, tomaron el poder del humano, al cual lo llevaron a un grado de control mental sumamente poderoso a través de los medios de comunicación (de los cuáles ellos son dueños), ofreciéndoles el bienestar de cosas inservibles en cuotas.

Seguramente muchos en éste momento están pensando que los americanos no viven de cuotas, algo que yo pensaba también hace algún tiempo atrás antes de ser parte de un proyecto de dos de sus bancos mas conocidos, adonde aprendí el sistema. Ellos no compran en veinte cuotas, ellos cargan el valor total en sus tarjetas, pero a la hora de pagar, eligen por el pago mínimo, que no sobrepasa el 3%; y, cuando ésta tarjeta empieza a tener intereses altos, vuelcan toda la deuda en una nueva con menores cargas de interés, mientras tanto siguen comprando. Esto, además deriva en otro problema: los puntajes de crédito (que dan acceso a beneficios), según el puntaje obtenido, los beneficios por lo general consisten en cuánto interés va a pagar un individuo; cuánto más alto el puntaje, menores intereses (servicios de teléfonos, hipotecas, etc).

El sistema de puntaje es muy relativo, ya que ser aprobado para una tarjeta va a subir o bajar el puntaje de acuerdo al crédito obtenido, como también va a depender de cuántas tarjetas de crédito tenemos, lo que puede jugar, o a favor, o, en contra; TODO depende del crédito. Es más, cuando uno queda en el piso con el puntaje, una de las únicas maneras de levantarlo es aplicando para tarjetas 'salvadoras' de un crédito casi inexistente, de altos intereses, que ayudan al puntaje a elevarse a pocos puntos. En conclusión: una verdadera dictadura, una verdadera estafa.

Una vez insertos dentro de la vorágine del sistema dictatorial crediticio, el hombre pierde la noción de lo que un billete representa, nadie más comprende que se trata de un vale por cierta cantidad de bienes y servicios, que terceros adeudan al tenedor. La moneda no es una mercadería, sino un simple vale para obtenerla.

La gran estafa, es que los banqueros la convirtieron en una mercadería manejando su escasez; o sea, si hay mil (1000) productos a comercializar y solo hay 100 dólares circulando, hay que recurrir al banco a pedir los 900 restantes (con intereses), y, en ese momento la moneda se convierte en una mercadería muy valiosa por lo escasa y porque es un cuello de botella para comercializar. Esto genera renta al banco, cuando solo es un simple papel, restándole la renta al bien producido, que es lo que realmente debe tenerla.

La escasez y el endeudamiento genera desempleo y quiebra, y es ahí dónde sale el estado ‘salvador’ a ‘rescatar’ empresas, inyectando billones de dólares en el mercado, lo que provoca la caída del valor de la moneda; entonces la pregunta es, ¿con qué moneda un americano puede conservar sus ahorros?, la respuesta es: con ninguna, es el momento en que el mundo se queda sin moneda, y es entonces dónde se puede repetir el fenómeno que ya ocurrió en Rusia en el año 1917, dónde los millonarios morían pobres; dónde iban a las granjas a cambiar el dinero por cerdos, y nadie aceptaba el intercambio porque el dinero no valía, y, dónde sólo algún afortunado lograba cambiar un piano de cola de lujo por una gallina.

Pero el sueño americano no se terminó, simplemente fue boicoteado, y estamos rozando el fin del boicot. La Independencia de los Estados Unidos, esa magnífica gesta, la única revolución triunfante que logro hacer ricos a los pobres, la única revolución de las instituciones, va a valerse de las mismas para darle fin a la gran estafa de la cual fueron presas.

El final tiene dos caminos; el primero, es hacer valer las fuertes Instituciones que los respaldan, y eliminar la FED, (idea que está agarrando mucha fuerza de la mano del Congresista Republicano Ron Paul, quien quiere volver a las bases y hacer respetar las enmiendas) proceso de reconstrucción éste, al que no va a ser fácil llegar; y, segundo, gallinas por pianos de cola…pero siempre, sin bancos, sin usureros y sin estafadores.

Virginia Tuckey.-